Niños Hipertenesos

Hipertensión arterial en niños y adolescentes

La hipertensión arterial (HTA) es el principal factor de riesgo de morbimortalidad del adulto a nivel mundial, según la OMS, y afecta a 1/3 de nuestra población.Actualmente se sabe que en muchos casos la HTA comienza en la infancia.

La presión arterial en los niños es menor que en los adultos y aumenta con el crecimiento hasta alcanzar los niveles del adulto al final de la adolescencia. En la infancia no existe un valor único para definir HTA como en el adulto (140/90 mmHg ó 14/9), por lo que se utilizan tablas de presión arterial, similares a las de peso y talla, para definir HTA. Es importante saber que obtener un único registro elevado de presión arterial no significa ser hipertenso. Se requieren múltiples registros elevados para hacer el diagnóstico. Uno de los problemas más frecuentes para tomar la presión arterial es que se necesitan los manguitos apropiados para el tamaño del brazo del niño. A partir de los 6-7 años se puede utilizar el manguito del adulto.

Se estima que la HTA afecta al 3 a 5% de los niños y adolescentes, y se presenta con mayor frecuencia en los niños obesos. La HTA se caracteriza por no tener síntomas, por lo cual la única forma de detectarla es midiendola (método sencillo y económico). Todos los niños deben tener la presión arterial medida en los controles médicos anuales. El diagnóstico de HTA se realiza luego de al menos 3 tomas altas en ocasiones diferentes en el consultorio y, de ser necesario, se confirma con un monitoreo ambulatorio de presión arterial (un aparato automático que mide la presión durante 24 horas en el domicilio y realizando actividades habituales). No recomendamos tomar la presión fuera del consultorio en los niños (farmacias, vía pública, etc). Por mucho tiempo se pensó que la HTA en pediatría era secundaria a otras enfermedades que provocaban la elevación de la presión arterial (enfermedades vasculares, renales, cardíacas, endocrinológicas, etc.), sin embargo se sabe actualmente que la causa más frecuente de HTA, sobre todo en los niños más grandes y adolescentes, es la hipertensión primaria o esencial (la del adulto). En los niños más pequeños se recomienda buscar causas secundarias.

Los factores de riesgo más importantes son los antecedentes familiares de HTA, el sobrepeso y la obesidad. En los últimos años, la prevalencia de tomas elevadas de presión arterial en niños y adolescentes ha ido en aumento, y en gran parte se debe a la epidemia global de obesidad en la infancia. A ello contribuyen el sedentarismo y la alimentación “chatarra”.

Las principales medidas de prevención son conocer la presión arterial y tener hábitos saludables: dieta sana, mantener un peso adecuado, actividad física regular, evitar tiempo prolongado de pantallas (teléfonos, TV, computadora, videojuegos, etc.), evitar otros factores de riesgo como tabaco, alcohol y drogas ilícitas. La dieta de un niño o adolescente debe contener todos los nutrientes y calorías necesarias para su crecimiento. Se recomienda aumentar el consumo de verduras y frutas, de fibras, disminuir la ingesta de grasas presentes fundamentalmente en los ‘snacks’, embutidos, dulces y golosinas así como también reducir el consumo de bebidas azucaradas y moderar el consumo de sal. No hay que olvidar que estas recomendaciones deben ser practicadas por toda la familia. Con respecto a la actividad física, se aconseja que la misma sea diaria y de al menos 1 hora para todos los niños y adolescentes, incluyendo las actividades recreativas, juegos, etc. Es importante remarcar que el ejercicio no debe suspenderse ante el hallazgo de tomas altas aisladas de presión arterial e incluso si la HTA es leve. Es más, la actividad física aeróbica regular forma parte del tratamiento de los niños hipertensos, junto con una dieta saludable y el mantenimiento de un peso adecuado. De no haber una respuesta satisfactoria a los cambios en el estilo de vida, se medica con antihipertensivos.

El diagnóstico y tratamiento precoz de la HTA, permitirá que los niños y adolescentes de hoy lleguen a adultos con sus arterias y corazón sanos, contribuyendo a disminuir la enfermedad cardiovascular del adulto.

FUENTE: SAHA/ Dra. Rosa Simsolo; M.N. 50548; Jefa del Consultorio de Hipertensión Arterial del Hospital de Niños Ricardo Gutierrez